El rey Alfonso XIII visitaba La Vila Joiosa

  

Tras tres días de celebraciones en el municipio en honor al monarca, el día 13 de febrero de 1910, Alfonso XIII por fin llegaba a La Vila.
Un vuelo de campanas y una gran diana a cargo de dulzainas y las dos bandas de música locales anunciaban de buena mañana la llegada del Rey .
Así, a la una del mediodía, la corporación municipal en pleno, la comisión de festejos y el resto de autoridades e invitados a los actos, se reunían en el Ayuntamiento con el fin de dirigirse a la plaza de la Constitución, lugar de recepción del monarca, y desde donde tras la llegada de éste, se dirigirían a la iglesia de la Asunción donde sería recibido por el Arzobispo de Valencia que oficiaría un Te-Deum. Tras visitar el Ayuntamiento, la comitiva enfilaría la calle del Calvario para dirigirse al punto exacto de inicio de las obras del ferrocarril Alicante-Dénia, lugar donde el Rey colocaría la primera piedra de las mismas.
Calles y fachadas engalanadas y una serie de arcos de triunfo elevados sobre distintos lugares por donde transcurriría la comitiva real, daban buena muestra del afecto del municipio hacia el monarca. Y tras la espera, a las tres menos cuarto, el Rey hacía su entrada en La Vila.
Acompañado por el presidente del Consejo de Ministros, José Canalejas, el ministro de Marina, el capitán general de la Región Militar de Valencia, así como de los diputados y senadores por la provincia de Alicante, el Rey cumplimentaba en poco más de dos horas el apretado programa de actos programado en su honor. Actos que tuvieron en el servicio de un almuerzo a las autoridades, tras la ceremonia de colocación de la primera piedra, su punto final. Finalizado éste, el Rey partió en coche hacia Alicante, lugar desde donde regresaría al día siguiente a Madrid.

Notícia publicada el 00 de Error en -> getMes(00) de 0000