Los trabajos se han adelantado dos días y está previsto abrir la circulación de ambos carriles del puente antes de Fiestas de Moros y Cristianos
Las obras de ampliación del tablero del Puente del río Amadorio (calle Cervantes) de Villajoyosa continúan en marcha con otro de los pasos clave: el hormigonado de la losa que permite ampliar la anchura de este puente. Este martes los operarios trabajaban en ultimar detalles en este tramo.
Estos trabajos se han adelantado dos días al calendario previsto en un inicio. El Alcalde Marcos Zaragoza explicó que “las obras avanzan a buen ritmo y como esperábamos. Este lunes se realizó el hormigonado del carril que permanece cerrado al tráfico y este martes se están rematando ya otros detalles en este tramo del puente”. El primer edil relató que “se trata de uno de los proyectos más importantes que tenemos en marcha que permitirá mejorar la movilidad y la accesibilidad, ampliando esta infraestructura para contar con aceras de 2,4 metros de ancho”.
Los trabajos cuentan con una inversión de 858.387 euros y fueron adjudicados a la empresa Pavasal. La actuación “ha permitido ejecutar una losa continua de hormigón que ha ampliado la anchura del puente en 0,50 metros por lado, hasta alcanzar un ancho final de 11 metros con una calzada de 6,20 metros y aceras de 2,4 metros de ancho”, indicó el concejal de Urbanismo, Pedro Ramis. Las obras incluirán además la mejora de las redes de agua potable, telecomunicaciones y drenaje; y la red de alumbrado y semáforos. Se mejorará el pavimento y la estética urbana.
El edil del área indicó que “la previsión es abrir el puente de forma completa a la circulación de vehículos y con una acera disponible, la que ya está abierta, antes de las Fiestas de Moros y Cristianos. Esto permitirá una mayor fluidez del tráfico en unas fechas muy importantes y con mucha afluencia de personas”. Pedro Ramis apuntó que “los dos carriles del puente permanecerán abiertos durante el verano, la época más intensa de tráfico, y las obras se retomarán a principios de septiembre”, para terminarlas en unas semanas.
El puente de Cervantes fue construido entre 1840 y 1878 y cumple una función fundamental de conexión en el municipio dando servicio a vehículos y peatones. Esta infraestructura se compone de 5 bóvedas de ladrillo que dan paso a cinco arcos de medio punto de 9 metros de luz cada uno sustentados en pilas de distinto grosor. Alrededor del año 1950 se procedió a ejecutar una ampliación del tablero con tipología tipo ribera, que fue la que ha supuesto uno de los puntos conflictivos a nivel estructural en las obras que se suspendieron en julio de 2025. Esta ampliación, concebida para alojar aceras y luminarias, fue proyectada con una anchura útil de apenas 1,35 metros.
El proyecto de restauración del puente, redactado en 2021 por el anterior equipo de gobierno, y cuyas obras de iniciaron en el mes de noviembre de 2024, se centraba inicialmente en la reparación de los daños ocasionados por el paso del tiempo, como la humedad en la estructura y las filtraciones de agua. Los trabajos in situ revelaron deficiencias en ampliaciones pasadas, por lo que el actual gobierno local tomó la decisión de suspender las obras e incorporar modificaciones técnicas y funcionales significativas, con el objetivo de asegurar la durabilidad a largo plazo de la infraestructura y mejorar sustancialmente la accesibilidad y la movilidad en el puente.